Autenticación biométrica para evitar fraudes

LA IMPORTANCIA DE LA AUTENTICACIÓN BIOMÉTRICA PARA EVITAR FRAUDES EN LAS TRANSACCIONES DIGITALES

¿Contraseñas o biometría? Puestos a elegir, y cuando se trata de su seguridad digital, más de la mitad de los españoles (53 %) se decantan por la segunda, ya que la consideran más segura que la utilización de claves que solo conozcan ellos. Así lo indica un estudio publicado a finales de 2024 por Visa, el cual también destaca la alta confianza que genera la tecnología biométrica, ya que más de un tercio de los encuestados (36 %) reconocen que planean adoptar soluciones de pago que la utilicen en los próximos cinco años y la mitad (52 %) consideran que tiene un impacto positivo en la sociedad y ayuda a reducir el fraude.

La realidad es que sus ventajas saltan a la vista, porque la autenticación biométrica es una solución que en los últimos años se ha convertido en prácticamente imprescindible para proteger las identidades digitales en Internet. La clave es que analiza patrones físicos o conductuales que son únicos de cada persona, lo que le permite verificar su identidad con tasas de acierto que, en los sistemas más avanzados, pueden llegar a ser del 99,9 %.

Sin embargo, todavía hay organizaciones que no tienen claro cómo implementar sistemas de autenticación biométrica tanto en los procesos transaccionales de sus clientes como en las interacciones con sus empleados —por ejemplo, en el control de accesos—. Por eso, en este artículo te contamos sus claves.

¿Qué es la autenticación biométrica?

Esta tecnología agrupa dos conceptos diferentes. Por un lado, el de la autenticación de las personas en el contexto de sus transacciones digitales, ya que para poder realizar trámites de forma legal y segura en Internet necesitan acreditar su identidad y demostrar que son quienes dicen ser.

Y, por el otro, el de la biometría. Como hemos indicado al principio, esta es la tecnología que recurre a características morfológicas —como sus rasgos faciales, sus huellas dactilares, su voz, el patrón de su iris o las venas presentes en la palma de su mano— o de comportamiento —como su firma, su forma de teclear o de caminar— que son únicas. Es decir, que ninguna otra persona tiene en el mundo y que, por tanto, son muy difíciles de emular. 

La unión de estos dos conceptos permite desarrollar herramientas o sistemas de autenticación biométrica que se encargan de verificar y validar las identidades de las personas, tanto si estas están presencialmente en las instalaciones de la empresa u organización como si lo hacen a distancia desde su dispositivo móvil.

¿Cómo funciona la autenticación biométrica?

Por lo general, las aplicaciones y herramientas que confirman la identidad de las personas siguen este proceso:

  • Solicitud de datos y captura: piden al usuario que comparta sus datos biométricos mediante un sensor, como una cámara o un lector de huellas.
  • Conversión de los datos: el software convierte la información biométrica en un patrón digital único. Para ello, la transforma mediante un algoritmo.
  • Almacenamiento seguro del patrón: la plantilla matemática resultante se cifra y guarda en una base de datos o en el dispositivo del usuario.
  • Comparación: cada vez que el usuario intenta acceder a la plataforma o servicio, la aplicación coteja la información biométrica que este está compartiendo en tiempo real con la plantilla matemática que tenía almacenada.
  • Validación o denegación de acceso: Si el cotejo es positivo y coinciden los dos patrones biométricos, el sistema aprueba el acceso del usuario. En caso contrario, lo deniega y solicita una nueva comprobación o la utilización de un método alternativo de verificación de identidad que sea seguro. 

autenticación biométrica

Principales sistemas de autenticación biométrica

No hay dos personas exactamente iguales en el mundo, ni siquiera los gemelos idénticos monocigóticos, los cuales comparten el mismo ADN y sexo. En estos casos, factores ambientales incluyen en la expresión de sus genes, a lo que también se suman otras diferencias como marcas de nacimiento, cicatrices, señales de envejecimiento o enfermedad, uso de la mano dominante o las huellas dactilares. De hecho, estas últimas se desarrollan durante el tercer mes de gestación por unos factores que son únicos en cada persona. Algo que también ocurre, por ejemplo, con los patrones del iris de los ojos.

Así, entre los aspectos morfológicos que analizan estas soluciones para la autenticación biométrica están:

  • Las mencionadas huellas dactilares: estas se  distinguen por las crestas y valles de los dedos que crean patrones únicos. Es una opción interesante por su rapidez y bajo coste, por lo que muchos dispositivos móviles la incluyen. Aunque puede ser menos precisa o efectiva que el resto de las opciones, especialmente si el dedo analizado presenta alguna lesión y está sucio.
  • Autenticación biométrica facial: se centra en detalles característicos del rostro —como la distancia entre los ojos, la forma de la nariz, el tamaño de la boca, etc. — para crear plantillas matemáticas únicas de cada persona. Al igual que las huellas dactilares es una solución muy extendida porque únicamente requiere de una cámara con un buen nivel de detalle. Si bien también puede ser algo imprecisa si varía la iluminación o se producen cambios físicos, como barba o el uso de gafas.
  • Escaneo de iris o retina: este método destaca por su alta precisión, ya que requiere capturar un nivel de detalle muy elevado. En concreto, analiza y mapea los patrones únicos presentes en el iris o en los vasos sanguíneos de la retina. Debido a su sofisticación, suele implicar un coste elevado y se emplea principalmente en entornos donde se necesita un nivel máximo de seguridad, como instalaciones gubernamentales o financieras.
  • Reconocimiento de voz: a diferencia de los anteriores, no utiliza la imagen, sino el sonido. Necesita que la persona hable en voz alta para analizar su tono,  timbre y patrones vocales. Por eso, es importante que tome la muestra en entornos en los que no haya ruido ambiental; aunque también puede fallar si se producen ligeros cambios en la voz —como los que se pueden producir por un resfriado—.
  • Palma de la mano: puede basarse en su geometría, en función de las características morfológicas de la propia mano y de los dedos; o en la disposición de las venas debajo de la piel —mediante un escaneo con luz infrarroja—. Es bastante fácil de utilizar, aunque no resulta tan preciso como el escaneo del iris o las huellas dactilares.

Además, los sistemas de autenticación biométrica también pueden analizar los patrones únicos de los usuarios relacionados con sus comportamientos únicos. Su funcionamiento es similar a la identificación física, solo que en este caso el sensor utilizado —que generalmente es una cámara o la pantalla táctil del dispositivo— recoge gestos y movimientos que son únicos de la persona, como la manera en la que teclea y escribe, la forma en la que mueve el ratón, su firma o sus movimientos al caminar.

huellas dactilares

Ventajas de la autenticación biométrica frente a métodos tradicionales

De esta forma, las empresas, organizaciones y administraciones tienen varias buenas razones para implementar sistemas de autenticación biométrica tanto en sus instalaciones como en las aplicaciones y plataformas que ofrecen a sus usuarios:

  • Es una tecnología más segura que otros métodos de seguridad basados en algo que la persona sabe, como una contraseña o código PIN.
  • Es fácil de usar y el proceso suele ser inmediato, ya que la validación se realiza en tiempo real.
  • Ofrece una buena experiencia al usuario, porque este puede darse de alta o acceder a los servicios con rapidez y sin necesidad de recordar algo.
  • Es difícil de falsificar, especialmente si incluye tecnología de prueba de vida (liveness), en la cual el usuario también debe interactuar con el dispositivo, como realizar gestos —en el caso de la autenticación biométrica facial—.
  • Se complementa con sistemas de autenticación multifactor para una seguridad reforzada, como la utilización de las mencionadas contraseñas, códigos SMS o tokens físicos.
  • Es escalable, porque esta tecnología se puede implementar fácilmente en smartphones, ordenadores y todo tipo de dispositivos, permitiendo su desarrollo y máximo aprovechamiento.

Autenticación biométrica para prevenir el fraude transaccional

Una de las mejores aplicaciones de esta tecnología es en el sector de las finanzas, porque según datos del Ministerio del Interior, en 2024 hubo en España 350.795 víctimas de ciberdelitos, de las cuales el 31,9 % (148.292) se ven afectadas por estafas relacionadas con tarjetas de crédito o débito. Esto demuestra el auge de los fraudes en transacciones bancarias, una situación que requiere de mejores métodos de seguridad para verificar la identidad de los clientes.

En su caso, es especialmente valiosa para la detección de identidades falsas y de documentos manipulados o alterados por IA durante los procesos de onboarding de los usuarios, permitiendo combatir efectivamente delitos como el phishing y la suplantación de identidad. Y también contribuye a minimizar la eficacia de los vídeos falsificados o deepfakes mediante sus algoritmos anti-spoofing, como los de detección de vida.

De hecho, las estadísticas disponibles confirman su eficacia frente a los fraudes transaccionales. Por ejemplo, se estima que cuatro de cada cinco ciberataques están vinculados a contraseñas débiles o robadas, lo que convierte su uso en una medida altamente efectiva para reducir este riesgo. De hecho, datos recientes señalan que, gracias a la biometría conductual, los fraudes por toma de control de cuentas (Account Takeover o ATO) se han reducido en un 52 %.

La biometría permite combatir el phising

ID Verifier de ReactID: autenticación biométrica confiable para empresas

Por todos los beneficios de la autenticación biométrica, en ReactID apostamos por esta tecnología en nuestras soluciones. En concreto, es un pilar fundamental de ID Verifier, nuestra aplicación para la verificación segura, sencilla y cómoda de identidades y documentos.

Así, cuando el usuario se da de alta en la plataforma o aplicación de la empresa, ID Verifier le solicita que proporcione sus datos biométricos —faciales, de huella dactilar, voz, etc.— y los codifica y almacena para que, a partir de ese momento, pueda verificar su identidad cada vez que quiera acceder. Con la ventaja de que todo este proceso lo realiza de forma local  en el dispositivo del usuario, lo que garantiza tanto la privacidad de la transacción como el cumplimiento de las normas de seguridad.

Esto la convierte en la solución perfecta para realizar operaciones como registros y altas en servicios (onboarding), autenticación de identidad con biometría, verificación de edad o comprobación de validez de documentos. Tanto por cumplir con las regulaciones y normativas vigentes como por su fácil integración con aplicaciones de terceros, y su rapidez y comodidad de uso para el usuario.

La biometría, tu mejor defensa contra el fraude digital

La autenticación biométrica no es solo una tendencia, sino una necesidad en un mundo donde los ciberataques son cada vez más sofisticados. Sus ventajas frente a métodos tradicionales —mayor seguridad, rapidez, comodidad y resistencia al fraude— la convierten en la solución ideal para empresas que buscan proteger tanto sus procesos internos como la experiencia de sus clientes.

En ReactID hemos llevado esta tecnología al siguiente nivel con ID Verifier, una herramienta que garantiza la verificación segura y sencilla de identidades y documentos, cumpliendo con las normativas y ofreciendo máxima privacidad. Si tu organización quiere reducir riesgos, optimizar el onboarding y blindar sus transacciones digitales, es el momento de que dé el paso hacia la biometría.

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