Últimos cambios en el reglamento EIDAS 2.0

REGLAMENTO EIDAS 2.0: CAMBIOS CLAVE Y CÓMO AFECTA A LA VERIFICACIÓN DIGITAL 

La identidad digital se ha convertido en un elemento clave para la economía digital europea. En este contexto, el reglamento eIDAS 2.0 impulsa un nuevo modelo de verificación más seguro, interoperable y centrado en el usuario, preparado para responder a los retos actuales de fraude, privacidad y experiencia digital. 

En Europa, desde hace algo más de una década se trabaja en la creación de un marco legal específico que regule las transacciones electrónicas en el mercado interior, donde la identificación electrónica y los servicios de confianza resultan esenciales. Fruto de este esfuerzo, en 2014 entró en vigor el Reglamento eIDAS (UE 910/2014), que se ha consolidado como el pilar jurídico destinado a garantizar que ciudadanos y empresas puedan utilizar sus esquemas nacionales de identidad digital para acceder a servicios en otros países de la UE. 

Sin embargo, diez años es mucho tiempo para un campo tan dinámico como el de la verificación digital. Por esa razón, recientemente se han producido unos cambios en el reglamento eIDAS que queremos analizar hoy aquí con detalle. ¿Nos acompañas a descubrir en qué consisten? 

Contexto histórico: del eIDAS original al eIDAS 2.0 

Si te estás preguntando qué es el reglamento eIDAS, debes saber que se trata del marco legal de la Unión Europea diseñado para garantizar la seguridad y la validez jurídica de todos los procesos que implican identificación electrónica, así como la creación y uso de firmas, sellos y documentos electrónicos. Su nombre proviene de las siglas en inglés Electronic IDentification, Authentication and trust Services, y resume perfectamente su propósito: permitir que ciudadanos y empresas puedan realizar trámites digitales transfronterizos de forma segura, fiable y con reconocimiento pleno en todos los Estados miembros. 

Hasta su aparición en 2014, cada país de la Unión Europea regulaba de forma independiente todo este tipo de operaciones, por lo que el problema era que aquellas que se realizaban en un territorio concreto no tenían validez en el resto del continente. De ahí que la Comisión Europea decidiera impulsarlo para promover la interoperabilidad en sus 27 Estados miembros y, con ello, poner en marcha un mercado único digital basado en: 

  • El reconocimiento mutuo de las identificaciones electrónicas (eID) nacionales. 
  • Un marco jurídico armonizado para servicios de confianza. 
  • Normas comunes de interoperabilidad.  

De lo público a lo privado: hacia una revisión necesaria de eIDAS 

Aunque eIDAS supuso un gran avance, su adopción fue desigual y su uso se concentró principalmente en el sector público. Además, no respondía plenamente a desafíos actuales como la digitalización masiva, la necesidad de mayor control del usuario sobre sus datos o la demanda de experiencias digitales más ágiles y seguras. 

Como se acabó comprobando con el tiempo, esta primera versión no estaba preparada para afrontar retos específicos, como la digitalización acelerada, la falta de una cobertura universal para las identidades electrónicas, los límites en el uso privado o la necesidad de una mayor privacidad y control del usuario a la hora de realizar procesos concretos, como la verificación digital. Por lo que la revisión de este marco legal llegó justo una década después para tratar de llenar estos vacíos. 

Imagen conceptual de cumplimiento de la normativa europea sobre un fondo de la bandera de la UE, con iconos de control de documentos, seguridad jurídica y el texto "COMPLIANCE"

Principales cambios del reglamento eIDAS  

Los objetivos de la reforma eran claros: actualizar el marco normativo para evitar la fragmentación de los sistemas actuales, devolver a los ciudadanos el control total sobre sus datos digitales (self-sovereign identity) y preparar el ecosistema europeo para ofrecer servicios transfronterizos fluidos, seguros y plenamente interoperables. 

El resultado es eIDAS 2.0 (Reglamento UE 2024/1183), una revisión profunda que entró en vigor en 2024 y cuya aplicación se está desplegando de forma progresiva mediante actos de ejecución y calendarios definidos por la Unión Europea. 

Modernización del marco legal 

Los Estados miembros están obligados a poner a disposición de ciudadanos y empresas una Cartera Europea de Identidad Digital (EUDI Wallet). Con ello se busca estandarizar y simplificar la verificación de identidades digitales, garantizando su interoperabilidad y aceptación en toda la Unión Europea. 

Actualización del ecosistema de servicios de confianza 

Se amplía el catálogo de servicios y se establecen nuevas reglas técnicas para habilitar mecanismos avanzados de verificación, como la atestación electrónica de atributos. Esto permite, por ejemplo, demostrar que una persona posee un permiso de conducir sin revelar información adicional. También se regulan aspectos como la gestión de dispositivos de firma remota y los registros electrónicos (ledgers). 

Mayor reconocimiento y aceptación en el sector público y privado 

Todas las administraciones deberán aceptar el uso de la EUDI Wallet para la identificación y autenticación de alto nivel, siguiendo un calendario progresivo que marca los plazos de adopción y cumplimiento. 

Implementación de atributos y credenciales verificables a escala UE 

Se introducen las Electronic Attestations of Attributes (EAA) y su versión cualificada (QEAA), que permiten certificar atributos como la edad, las cualificaciones, los roles o los poderes de representación. Estas credenciales, emitidas por proveedores cualificados o autoridades, tienen plena validez jurídica, equivalente a sus versiones en papel. 

Garantía de interoperabilidad técnica mediante el ARF 

El Architecture & Reference Framework (ARF) define las especificaciones comunes —formatos, protocolos, requisitos de seguridad y consideraciones de usabilidad— necesarias para el desarrollo de wallets, emisores y verificadores. Este marco asegura la coherencia técnica entre los distintos sistemas y garantiza un diseño centrado en la privacidad del usuario. 

Imagen de primer plano de un pago móvil sin contacto, en la que un cliente sostiene un smartphone rosa sobre un terminal de pago electrónico sostenido por un cajero

¿Cómo afectan los cambios del eIDAS a la verificación digital? 

Por todo lo anterior, eIDAS 2.0 se traduce en

  • Mayor seguridad y confianza para administraciones, empresas y ciudadanos: la incorporación de carteras digitales certificadas, QEAAs y estándares comunes refuerza las garantías jurídicas y técnicas de todas las transacciones electrónicas, asegurando un entorno digital más robusto y fiable. 
  • Interoperabilidad plena en toda la UE y experiencias sin fricciones: al establecer un único medio interoperable para la identificación y el intercambio de atributos, se simplifica el acceso a servicios públicos y privados, se reducen las fricciones en los procesos de onboarding y se optimizan los costes operativos. 
  • Impulso a la adopción de tecnologías avanzadas: la nueva regulación facilita la integración de soluciones innovadoras —como credenciales verificables, wallets y biometría—, permitiendo implantaciones más ágiles y seguras en sectores como la banca, la salud, la educación o la administración pública. 

Estas ventajas obligan a replantear el enfoque tradicional de los sistemas de verificación de identidad digital. Ya no basta con intercambiar información básica, formularios o imágenes: ahora se requieren soluciones capaces de manejar tokens digitales verificables, acelerando las transacciones, fortaleciendo la lucha contra el fraude y mejorando significativamente la experiencia del usuario. 

Este nuevo paradigma también eleva las exigencias para los proveedores de servicios de verificación digital. Para ser considerados Prestadores Cualificados, deben cumplir estándares técnicos mucho más estrictos y adoptar tecnologías avanzadas —como la biometría y los mecanismos de verificación de alto nivel— que permitan aprovechar plenamente las capacidades de la nueva Cartera Digital y autorizar transacciones con garantías reforzadas según lo establecido por la normativa. 

Soluciones tecnológicas alineadas con el reglamento eIDAS 2.0 

La llegada de eIDAS 2.0 obliga a las empresas a evolucionar sus sistemas de verificación de identidad. Ya no basta con procesos tradicionales basados en documentos: es necesario incorporar tecnologías capaces de garantizar seguridad, privacidad y cumplimiento normativo en un entorno digital cada vez más exigente. 

Para adaptarse a este nuevo marco, las soluciones deben integrar capacidades clave como: 

  • Verificación documental avanzada 
    Lectura y validación de documentos mediante tecnologías como NFC y MRZ (Machine Readable Zone), que permiten automatizar procesos y reducir el fraude. 
  • Biometría y prueba de vida (liveness detection) 
    Sistemas que mejoran la precisión en la autenticación y permiten detectar ataques de suplantación o inyección. 

Estas tecnologías deben aplicarse conforme al RGPD, al implicar el tratamiento de datos biométricos considerados de categoría especial.:

  • Gestión de credenciales digitales 
    Compatibilidad con las nuevas Carteras Europeas de Identidad Digital (EUDI Wallet), permitiendo la verificación de identidad (PID), la validación de atributos (EAA, QEAA) y la divulgación selectiva de datos. 
  • Trazabilidad y cumplimiento normativo 
    Registro de procesos, auditoría y adaptación a los requisitos regulatorios. Los servicios cualificados deberán cumplir con los requisitos técnicos y de certificación establecidos por el reglamento eIDAS, cuando aplique. 

ID Verifier de ReactID: una solución alineada con eIDAS 2.0 

En este contexto, contar con una solución preparada para el nuevo marco europeo es clave para garantizar procesos de verificación seguros, eficientes y escalables. 

ID Verifier de ReactID permite a las empresas adaptar sus procesos de onboarding y autenticación digital mediante una plataforma que combina: 

  • Verificación documental automatizada .
  • Identificación biométrica avanzada (facial, huella, iris, entre otras) aplicada conforme a los requisitos del RGPD en materia de protección de datos.
  • Emisión y validación de credenciales digitales.
  • Firma electrónica y aceptación de transacciones cuando procede.

La solución está alineada con los requisitos del reglamento eIDAS 2.0 y preparada para adaptarse a su evolución conforme avance su implementación en la Unión Europea. 

Imagen conceptual de tecnología financiera con una mano interactuando con una interfaz digital azul que muestra iconos de carteras (wallets) y candados de seguridad, representando los cambios en el reglamento eIDAS

Implementa en tu empresa los cambios en el reglamento eIDAS con la ayuda de ID Verifier 

Las modificaciones introducidas por eIDAS 2.0 marcan un antes y un después en la manera en que ciudadanos y empresas gestionan su identidad digital. La llegada de las nuevas Carteras Digitales, las atestaciones electrónicas de atributos y los nuevos estándares de seguridad crean un entorno más interoperable, fiable y centrado en la privacidad. Para las organizaciones, esto implica adoptar soluciones capaces de operar con credenciales verificables, biometría avanzada y requisitos técnicos más exigentes. 

En este nuevo escenario, ID Verifier de ReactID ofrece una adaptación completa al marco eIDAS 2.0 y una verificación de identidad robusta, segura y alineada con la regulación europea. Si quieres preparar tus procesos de onboarding y autenticación para esta nueva etapa, contacta con nosotros y descubre cómo esta plataforma puede ayudarte a cumplir con la normativa y mejorar la experiencia de tus usuarios

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